Solo el 13% de los casos de delitos contra la libertad sexual recogidos por Policía Municipal ocurren en las 10 calles más repetidas en el estudio de Fundación Visiona por las mujeres, marcadas como “espacios del miedo”. Javier Goya, Jefe de la Policía Municipal de la capital navarra, y Jesús Bariáin, su Jefe de Prensa, nos han contado cómo es el día a día en el cuerpo policial, la afección de la pandemia respecto a la visión de la población sobre la ciudad o la importancia de la figura de la mujer como policías. De hecho, Pamplona es precisamente una de las ciudades con más agentes de seguridad por número de habitantes.

AINHOA LEOZ Y JAVIER ERRO

Javier Goya, jefe de Policía Municipal, en su despacho. Archivo Policía Municipal.

La pandemia se ha llevado consigo muchas cosas de las que antes disfrutábamos: los conciertos, las comidas, incluso los abrazos. Pero, ¿ha conseguido llevarse también el miedo en las calles? 

No poder salir de casa por la noche da una mayor sensación de seguridad. Así lo afirma Javier Goya, Jefe de la Policía Municipal. La razón: esa vulnerabilidad se hace mucho más presente a altas horas de la madrugada, cuando las calles están oscuras y sin gente. Al impedir que la población salga a la calle, se impiden también muchas situaciones que provocaban ese miedo. “Por ejemplo, la Vuelta del Castillo, el primer punto negro según el Mapa del Miedo, no causa la misma inseguridad en distintos momentos del día”, comenta Goya.

No solo se han reducido la sensación de inseguridad y los delitos o abusos sexuales, sino que también lo han hecho los robos con violencia y lesiones, que primaban durante los cierres de los bares. “La preocupación que ha reducido el toque de queda la ha incrementado la Covid-19, que nos ha exigido invertir gran parte de nuestros esfuerzos como cuerpo policial”.

No fiestas y Sanfermines

La Policía Municipal, sin embargo, está acostumbrada a adaptarse a situaciones excepcionales. Lo hace cada año cuando suena el chupinazo que anuncia el inicio de las fiestas de San Fermín, al que Goya denomina como “un pico en la meseta” a la que acostumbra Pamplona durante el año. Al multiplicarse la población hasta casi rozar el millón de personas durante las fiestas, se multiplican los delitos. Desde hurtos hasta lesiones, broncas o agresiones sexuales.

Por eso, el cuerpo se ve obligado a cambiar su manera de trabajar. Modifican los horarios, por ejemplo, el encierro exige un muy elevado número de policías. También cambian las zonas de vigilancia, ya que las fiestas se concentran en un área muy concreta y cerrada. Los esfuerzos se centran también en los controles de entrada y salida de la ciudad.  

«En Pamplona, las mujeres están mucho más sensibilizadas que en otros lugares, y por eso denuncia a la mínima que otro se sobrepasa».

Javier Goya, Jefe de la Policía Municipal de Pamplona.

Pero, a pesar de ser nueve días excepcionales, la ciudad no cambia por completo. Y es que la capital navarra y su población suele denunciar cuando se produce una agresión. Si una mujer se siente agredida, denuncia. Por lo que, probablemente, la cifra de agresiones es más baja que en muchos otros lugares del país. Aun así, como las mujeres tienden a denunciar más a menudo, los casos tienen más notoriedad. 

Pero no solo el número de denuncias ha cambiado, sino que lo han hecho también las fiestas. Así lo contaban Goya y Bariáin, buenos conocedores de las fiestas, puesto que son navarros. Ambos afirman que los sanfermines de hoy en día son “más de día que de noche; son más de vermut y cabezudos que de botellón de madrugada;  son más de almuerzos y sobremesas que de cenas”. Sin embargo, la realidad del aumento de denuncias sexuales durante las fiestas sigue ahí lamentablemente.

My112 y Alertcops

Es durante el periodo de fiestas cuando se publicitan aplicaciones como AlertCops y My112, aunque deberían darse a conocer durante todo el año. ¿Cómo funcionan? Muy sencillo, nos lo cuenta Javier Goya. “Si una mujer siente peligro por la calle puede, con esa aplicación, mandar una alerta para informar de que se siente insegura”. Al hacer esto, la aplicación envía la ubicación de la persona. “Una patrulla se acercaría al lugar por lo que, si alguien tenía intenciones de hacer algo, probablemente se evite. Si ya hubiese pasado algo, estaríamos ahí para ayudarle”.

Cuerpos policiales

¿Quién ayudaría a una mujer en un caso como este? Pamplona es la ciudad de España con mayor número de policías por habitante. En la mayoría de ciudades solo existen tres cuerpos, mientras que aquí contamos con cuatro: la Policía Municipal, la Policía Foral, la Policía Nacional y la Guardia Civil. 

La capital navarra cuenta con alrededor de 400 policías municipales, y es una de las ciudades de España con mayor número por habitante

No solo es Pamplona la ciudad con mayor número de policías por habitante debido al gran número de cuerpos sino que, si tuviésemos en cuenta únicamente a la Policía Municipal, también lo sería. Otros lugares con una población similar cuentan con unos 250-300 policías locales, mientras que la capital navarra cuenta con alrededor de 400. 

“Nuestra Policía Municipal destaca en número, pero también en aptitudes”, afrma Bariáin. En la mayoría de lugares, el ámbito penal corresponde a la Policía Nacional. Aquí no. La historia de Pamplona en los años 80-90 obligó a la Policía Nacional a dedicarse a la problemática de terrorismo que se vivía. Los delitos de robos, lesiones, etc, recayeron sobre la Policía Municipal, que cogió el relevo y no ha parado desde entonces. 

Pero, ¿quién se encarga de cada cosa? Javier Goya nos lo cuenta con un ejemplo: “Si te roban la cartera, te quejarás al policía que encuentres más a mano. El agente en cuestión pasará al resto de cuerpos la información que le hayas facilitado (quién ha sido, cómo iba vestido, dónde). Con esta información, todos los cuerpos que estén desplegados por la vía pública en ese momento tratarán de ayudar”. Al finalizar el día, todos los cuerpos comparten entre sí los datos e incidencias ocurridas. “La relación es excelente y la manera de compartir la información es muy ágil”, reconoce Goya.

Imagen de archivo de Policía Municipal.
Mujeres en el cuerpo

A pesar del alto número de policías y cuerpos con los que cuenta Pamplona, solo un 13% de sus miembros son mujeres, siendo la Policía Nacional el cuerpo con mayor número de ellas. “Por algún motivo, las mujeres no encuentran atractiva esta profesión”, dice Goya. Sin embargo, lo que tal vez desconocen es la cantidad de trabajos diferentes que se pueden desarrollar: desde delitos, tráfico y accidentes, hasta prensa.

Goya y Bariáin ven vital que las mujeres sientan atracción al cargo puesto que tienen una manera distinta de comprender las cosas. “Muchas veces mejor que nosotros”. Aseguran que el análisis y la forma de tratar ciertos problemas es muy diferente a cómo lo puede hacer un hombre. De hecho, donde más echan de menos al género femenino es en los puestos de responsabilidad.

Seguridad ciudadana

Mujeres u hombres, todos queremos sentirnos seguros, y, según Goya, una de las cosas que más proporciona esa sensación son las cámaras de seguridad. La ciudad cuenta con doscientas, aunque se van a incorporar nuevas por valor de 100.000 euros. Se trata de cámaras de alta definición que necesitan, a su vez, fibra óptica. 

Hay dos tipos de cámaras: las de tráfico, que además sirven para gestionar los accesos a zonas restringidas, y las de seguridad ciudadana, presentes en zonas oscuras, de ocio nocturno… Para decidir dónde colocar estas últimas, se tienen en cuenta las quejas ciudadanas, intervenciones policiales, delitos del lugar… Se realiza un análisis y se decide. 

Por ejemplo, dos de las nuevas cámaras se van a situar en Argaray y el parque cercano al Colegio Compasión. Pero lo cierto es que, con 100.000 euros, da para lo que da, a pesar de que muchos barrios aseguran querer un mayor número de cámaras de seguridad. 

Imagen de archivo de Policía Municipal.

En cuanto a las patrullas, que también generan esa sensación de seguridad, van cambiando según las necesidades del mes. Por ejemplo, en el próximo mes de mayo y durante el día del trabajador serán necesarias más que de normal, debido a las distintas manifestaciones. Lo mismo puede ocurrir en fechas señaladas como la Carpa Universitaria o las graduaciones de colegios y universidades. Para poder controlar esto, es muy importante la labor de captación de la policía y la relación constante con colegios, universidades y otras instituciones.

En situaciones normales, hay entre ocho y diez vehículos patrullando, salvo de noche que se reducen a cinco o seis entre semana. Este número va aumentando conforme se acerca el fin de semana hasta llegar al sábado, que cuenta con unas diez o doce patrullas.

El corazón de Policía Municipal

Sin embargo, el trabajo de la policía no es solo cuántos coches hay en la calle o cuántos policías han acudido a una manifestación: hay mucho más detrás. Hay muchos compartimentos y mucho trabajo que no se ve. 

Este cuerpo está formado por gente que es lo que llamamos “PTV” (de Pamplona de toda la vida). Les importa la ciudad, les importa su gente. Conocen dónde están los problemas porque también ellos los causaron en su juventud. La labor del policía no es solo la que vemos, es la de estar con la gente. Muestra de ello es la figura del policía comunitario: policía que conoce el barrio en cuestión como nadie

Interactúan con muchos colectivos de la ciudad, muchos de ellos minoritarios, y buscan ser un puente que les acerque tanto al Ayuntamiento como a la conciliación. Se encargan de conocer qué zonas necesitan qué cosas. Colegios, parques farolas, cámaras… Mantienen al barrio activo. 

La Policía Municipal trata de entender a la gente. No pueden abandonar toda la parte que conllevan los distintos delitos, pero tienen muy presente por qué hacen lo que hacen.